GEODINÁMICA EXTERNA

1.1. El Sol, fuente de energía

La energía que llega a la Tierra procede del Sol donde se origina por reacciones de fusión: unión de dos núcleos de átomos ligeros de hidrógeno, formando un núcleo más pesado y estable de helio, con gran desprendimiento de energía.

La energía liberada en las reacciones de fusión que se producen en el Sol llega a la Tierra en forma de ondas electromagnéticas variadas:

1.2. Distribución de la energía que llega a la Tierra

La energía del Sol que llega a la superficie terrestre no se reparte por igual. Esta diferencia es debida a:

1.3. La energía solar y los agentes geológicos externos

El Sol es la fuente de energía que pone en marcha los procesos meteorológicos:

Agente geológico externo es cualquier forma o energía que, actuando desde el exterior, modifica de algún modo la corteza terrestre.

Los agentes geológicos externos son: la atmósfera, el agua y los seres vivos.

La energía necesaria para su actuación tiene su origen en:

·        la energía solar que produce los fenómenos atmosféricos y permite el desarrollo de los seres vivos

·        la fuerza de la gravedad que hace descender el agua y el hielo con los materiales que arrastran hasta las cuencas de sedimentación

 

ACCIÓN GEOLÓGICA DE LA ATMÓSFERA Y DE LOS SERES VIVOS

2.1. ACCIÓN ESTÁTICA: METEORIZACIÓN

La meteorización es la alteración que sufren las rocas de la superficie terrestre por acción de la atmósfera sin que haya un transporte de los materiales producidos.

Existen tres clases de meteorización:

La consecuencia más importante de la meteorización de las rocas es la formación del suelo.

2.1.1. Meteorización física

Es la alteración o rotura de la roca sin que cambie su composición química:

2.1.2. Meteorización química

Es la alteración de la roca que se produce cambiando su composición química:

2.1.3. Meteorización biológica

Es la alteración de la roca que se produce por la acción, tanto física como química, que ejercen sobre ella los seres vivos.

2.2. ACCIÓN DINÁMICA: EROSIÓN, TRANSPORTE Y SEDIMENTACIÓN

ACCIÓN GEOLÓGICA DE LAS AGUAS

3. EL AGUA, AGENTE MODELADOR DEL RELIEVE

El agua, tanto en estado líquido (aguas superficiales y subterráneas) como sólido (la de los glaciares), contribuye de manera significativa al modelado del relieve, llevando a cabo procesos geológicos de erosión, transporte y sedimentación que le hacen ser seguramente el principal agente modelador del relieve.

Sin embargo, aunque la acción modeladora del agua sea muy intensa, es la acción conjunta de todos los agentes geológicos externos quien va rebajando las altitudes, destruyendo el relieve en las zonas altas y depositando los materiales en las zonas bajas. Así se va conformando el paisaje de la superficie terrestre, actuando con más intensidad un agente u otro según las características propias de cada medio ambiente.

3.1. Aguas superficiales

La energía solar favorece la evaporación del agua. El vapor de agua asciende y se condensa formando las nubes. Cuando se enfría, puede precipitar en forma de lluvias sobre la superficie de los continentes y seguir tres caminos:

La proporción de agua que sigue uno u otro camino depende del clima de la región, del tipo de roca sobre la que precipita o de la pendiente del terreno:

3.2. Glaciares

El agua también puede presentarse en la superficie en forma de hielo.

Los glaciares se forman en las regiones frías por las abundantes precipitaciones de nieve que se acumulan y se transforman poco a poco en hielo glaciar, material capaz de desplazarse  por la superficie terrestre y actuar como un agente geológico con gran poder erosivo y de transporte de materiales erosionados. Cuando el hielo glaciar pierde su capacidad para seguir avanzando, se produce la sedimentación de estos materiales.

Aproximadamente, el 10% de los continentes está cubierto de hielo formando los glaciares que encontramos en los casquetes polares y en zonas de alta montaña.

3.2. Agua del mar

Casi las tres cuartas partes de la superficie terrestre están ocupadas por agua salada.

Mares y océanos son inmensas masas de agua con dinámica propia que determina los procesos de erosión, transporte y sedimentación responsables de los cambios que se producen en el relieve originando el paisaje característico de las regiones litorales.

Océanos y mares presentan movimientos del agua como las olas, las mareas y las corrientes marinas que modifican la zona de contacto entre el mar y el continente. Las olas son las principales responsables de la erosión, las corrientes del transporte de materiales y las mareas favorecen la acción de las olas y corrientes.

3.1. LAS AGUAS SUPERFICIALES

3.1.1. Aguas salvajes

Las aguas salvajes son aguas continentales, superficiales, que discurren sin cauce fijo y aparecen cuando la precipitación es abundante. Forman láminas de agua que descienden por efecto de la gravedad, aprovechando la máxima pendiente. La actividad erosiva de estas aguas depende del clima, el terreno, según la pendiente y la composición de las rocas, y la vegetación, que protege el terreno con sus raíces.

3.1.2. Torrentes

Los torrentes son aguas con cauce fijo, pero con caudal intermitente, ya que dependen de la abundancia de precipitaciones. Son aguas que aparecen de forma temporal y cíclica, en zonas con grandes pendientes, produciendo gran erosión. En un torrente se distinguen tres zonas:

·         Cuenca de recepción: Tiene forma de abanico. Es donde se recoge el agua de lluvia o de deshielo. Es una zona con mucha pendiente y el agua fluye con gran velocidad. La erosión que se produce es muy intensa, generando, a veces, deslizamientos de tierra.

·         Canal de desagüe: Es la zona media. Aquí la pendiente del terreno es pronunciada y la velocidad del agua elevada. El agua produce erosión y, sobre todo, transporte de materiales.

·         Cono de deyección: Es la zona final. La pendiente disminuye drásticamente, por lo que los materiales se depositan creando una zona de sedimentación en forma de abanico.

3.1.3. Los ríos

Los ríos son aguas de cauce fijo y caudal continuo, aunque éste pueda variar, dependiendo de la estación del año y la abundancia de precipitaciones. En un río se distinguen tres zonas:

·         Curso alto: Es el primer tramo del río. Comienza en el manantial. Es un tramo con mucha pendiente, por lo que la velocidad del agua es elevada. No hay mucha materia orgánica y el agua está muy oxigenada. La actividad más importante es la erosión que se produce, sobre todo en el fondo del lecho, creando valles muy pronunciados, en forma de "V". Las formas resultantes de la actividad del río en este tramo son gargantas, desfiladeros, cañones, cascadas, rápidos, marmitas de gigante...

·         Curso medio: El agua discurre por zonas con menos pendiente y su velocidad disminuye. Aunque erosiona en algunas zonas y sedimenta en otras, la principal acción del río en este tramo es el transporte. Al disminuir la velocidad se altera su curso y se originan curvas llamadas meandros, en las que el agua erosiona en la zona más abierta de la curva y sedimenta en la zona más cerrada: el resultado final es que la curva se hace más y más cerrada. El valle se abre, por la acción erosiva de los meandros, adquiriendo la forma de artesa.

·         Curso bajo: es el último tramo. El agua circula por zonas de escasa pendiente y se mueve lentamente. Como en los otros tramos, el río también erosiona y transporta materiales, pero la acción predominante es la sedimentación. El río ocupa una pequeña zona del valle, que es muy abierto, casi una llanura. En épocas de crecidas, ocupa la llamada llanura de inundación y deposita los materiales transportados acumulando gran cantidad de nutrientes. Son zonas muy fértiles que son aprovechadas para el cultivo de regadío. Se les da el nombre de vegas. En ellas suele haber núcleos de población humana lo que supone un grave peligro si el río se desborda.

Al final del curso bajo está la desembocadura del río. Podemos encontrar dos tipos básicos:

·        Delta: El río aporta muchos sedimentos, baja con gran cantidad de agua, pero con poca velocidad y desemboca en un mar con poca actividad, con lo que los sedimentos taponan la salida del río al mar. En España tenemos un ejemplo claro en el río Ebro.

·        Estuario: El río trae mucha velocidad, los sedimentos son enviados rápidamente mar adentro. Desemboca  en un mar activo. Ejemplos los tenemos en los ríos de la cornisa cantábrica.